Un libro vademécum y 100 mil varillas de bambú al fondo de la instalación. La última exposición de la artista Romina Rivero cerrará sus puertas en dos días, el 7 de febrero de 2026, en la Galería Artizar de Tenerife, y lejos de buscar en exclusiva la provocación de los asistentes, el espacio se ha convertido en un recorrido sensorial, olfativo y táctil. Un llamamiento al legado ancestral de la medicina natural.
Inaugurada el pasado mes de diciembre, la exposición Decolonizar la piel de la artista visual y médica Romina Rivero (Santa Cruz de Tenerife, 1982), cuestiona la medicina moderna como sentencia política autorizada para operar los cuerpos indiscriminadamente. Cuerpos y sociedades acostumbradas a la aceptación del uso de los fármacos como único mecanismo de sanación; cuerpos feminizados con una historia colonial y de represión desde los antepasados hasta nuestros tiempos contemporáneos.


En la exposición, Rivero plantea diversas cuestiones entorno a los legados y sus respectivos impactos. Al fondo del recorrido, la sala se materializa en una instalación donde el rojo gobierna desde su instinto de conflicto.
La instalación Mujo, de la impermanencia, pone un libro vademécum en enfrentamiento a la fortaleza de las fibras naturales, flores y fragancias que emiten más de 100 mil varillas de bambú atados en pequeños manojos en forma de flor, creando un manto rojo que parecen danzar y recubrir con belleza y dinamismo la sala a la vez que pone en valor el poder de lo natural como legado de relevo y memoria. El uso del rojo cobra aquí una dimensión particular: una herencia estéticamente asiática remite a la vida, la protección y la energía vital, estableciendo un puente simbólico entre tradiciones orientales, prácticas rituales y los discursos políticos contemporáneo

Los territorios colonizados, como lo fue Canarias, dice el autor Françoise Vergès que forman los laboratorios de experimentación más fructíferos para la explotación y los ensayos de control. La instalación trata, desde lo sensorial y exploratorio, proponer una lectura crítica a la medicina moderna y de su ruptura con la sabiduría medicinal popular y de la botánica.


Romina Rivero. Exposición Decolonizar la piel (2025-2026). Cortesía Galería Artizar
Decolonizar la piel, abierta a su visita en el horario comercial de la galería, invita a repensar el cuerpo no como una máquina que debe ser reparada, sino como un ecosistema sensible y sabio, así como la memoria colonial y las posibilidades de revalorización de la historia. Un cuerpo atravesado por saberes antiguos y tecnologías contemporáneas, donde la sanación no es un procedimiento, sino una práctica situada, lenta y profundamente humana.